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A continuación le presentamos el resumen de una situación real, aunque con nombres ficticios, ocurrida en el seno de una empresa como la suya. Es un relato breve, pero interesante. Por ello, le invitamos a leerlo con detenimiento y a conocer las opiniones de otras personas y de los consultores de GDES. Finalmente, le animamos a que nos haga llegar sus propios comentarios. Una vez recibidos los añadiremos a los ya publicados.

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AK3: "Una forma muy especial de dirigir"

Empresa de Servicios

 

Miguel llegaba siempre el primero a la oficina. Tal vez su hiperactividad fuese la causa de necesitar muy pocas horas de sueño. Al llegar los demás, empezaba a llamarlos uno tras otro a su despacho. Como Gerente de una empresa de ocho trabajadores, daba ejemplo de su rigurosa forma de actuar elaborando una lista diaria de tareas -pendientes y por hacer-para cada una de las personas de su equipo. En un día típico de trabajo, lo mismo hacía una venta que llevaba la administración de la empresa o trabajaba con un cliente. Y así, casi hasta el anochecer, cuando ponía fin a una intensa jornada laboral.

 

Todas las decisiones, incluso las más insignificantes, pasaban por él. Cuando alguno de los técnicos más jóvenes actuaba de forma diferente a como él pensaba, no dudaba en explicarle cómo lo tendría que haber hecho, al tiempo que le pedía que así lo hiciese la próxima vez. Difícilmente aceptaba que cualquiera de ellos supiese más que él de algún tema. No obstante, su forma de decir las cosas, apoyado en su dilata experiencia, no causaba malestar entre los empleados. Además, él personalmente se encargaba de determinados trabajos y tareas que los demás no querían hacer.

 

En cualquier caso, Miguel era un hombre brillante. A pesar de que todos aportaban clientes a la empresa, él generaba el 80% de las ventas y mantenía muy buenas relaciones personales y comerciales con los clientes más importantes. Frente a éstos, defendía a sus empleados, postulándolos como mucho mejores de lo que realmente eran.

 

Asimismo, demostraba un cierto carácter intrépido, aceptando trabajos que nunca se habían hecho con anterioridad en la compañía o para los cuales el resto de empleados creían no estar capacitados. Al final, era capaz de sacar adelante esos proyectos, organizando a las personas y asignándoles tareas, aunque, a veces, la calidad final de los mismos dejaba bastante que desear.

 

Lo cierto es que Miguel, en general, era percibido por el resto de empleados como un líder. Una persona hecha a sí mismo, con mucha autoconfianza y un gran gestor comercial. Era respetado y valorado por los trabajadores, aunque, lógicamente, no todos en la empresa pensaban así.

 

 

¿Qué comportamientos de Miguel hacen que sus empleados le vean como un líder? ¿Qué errores puede estar cometiendo? ¿Qué tipo de trabajador será el que peor valore a Miguel?

COMENTARIOS
  • 19/09/2011

    Cristina nos comenta:

     

    Opino que le verán como un líder por su fortaleza mental, su capacidad de trabajo y decisión, sin duda les proporciona una gran sensación de seguridad. Lo verán como un líder aquéllos que les guste llegar al trabajo y hacer lo que se les mande, no lo veo tan claro en el caso de trabajadores con un caracter innovador, con iniciativas propias y con cierta ambición.
    Creo uno de sus errores es no saber delegar, lo cual le permitiría dedicar más tiempo a mejorar la organización, estudiar la competencia, ideas innovadoras, nuevos mercados y a pensar, cosas que seguramente hará muy bien y a las que dudo pueda dedicar el tiempo necesario.

  • 19/09/2011

    Guillermo nos comenta:

     

    Sus empleados le ven como un líder ya que:
    - Toma todas las decisiones y asigna las tareas a todos
    - Aporta el 80% de las ventas
    - Acepta y saca adelante trabajos "novedosos"
    Sin embargo comete algunos errores:
    - Gestiona el tiempo de los demás, no dejando que se autogestionen sus empleados
    - No delega ninguna responsabilidad, e incluso coarta a quienes intentan tener iniciativa
    - En definitiva, fomenta el empleado "robot", rechazando el empleado con iniciativa
    Los tipos de trabajadores que peor le valoran son:
    - Los jóvenes que todavía tienen iniciativa y todavía no se han sometido a la disciplina del "yo mando, tu obedeces".

 
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